jueves, 20 de enero de 2011

ARTEFACTUM: Una nueva concepción de galería que hará más asequible el arte para todos


Las artistas sevillanas Salomé Salazar y Julia P. Muriel inauguran la galería Artefactum

El pasado viernes 21 de enero a las 19:30 horas  tuvo lugar la inauguración de la galería Artefactum, espacio en el que coexistirán arte, diseño e interiorismo.La nueva sala abrirá sus puertas con una innovadora idea que nace para que el arte sea más accesible a los hogares de los sevillanos de a pie.

La idea la han puesto en marcha dos jóvenes diseñadores que luchando por esa idea del arte han creado un nuevo concepto joven y diferente donde se apuesta por el arte y el diseño. De este modo, Manuel Núñez explica que la idea ha podido ver la luz gracias a una subvención por parte del Ministerio de Cultura y para la Creación y Modernización de industrias culturales que impulsa la creación de artistas noveles. “ Pensamos que el arte y el diseño es para todos y que cualquiera tiene cabida en este mundo, por ello desarrollamos proyectos de bajo coste, reduciendo al máximo los precios” nos explican Manuel y Sergio.

Con este pensamiento de acercar a las casas del ciudadano el diseño y el arte , Artefactum es una forma accesible, asequible y social de diseñar espacios particulares o profesionales teniendo acceso a producto de diseño y obras de arte de primera mano que sean adecuadas al estilo del cliente, “una de nuestras ideas es crear una bolsa de artistas que colaboren con nosotros para poder satisfacer todos los gustos del cliente, nos caracterizamos por nuestra entrega y por nuestra devoción. Porque el arte nos apasiona y porque el diseño define el mundo en el que nos movemos. Cada cliente es único, cada espacio un universo y cada pieza un sentimiento”, nos dice con ilusión este joven diseñador.

Como hemos dicho, Artefactum abrirá sus puertas al público el próximo viernes con una excelente exposición de dos jóvenes autoras que abarcan distintos campos del arte: Julia Pérez Muriel y Salomé Salazar. Esta es la segunda faceta de la galería, a la vez que acerca al ciudadano de a pie el arte y el diseño de interiores a precios asequibles, promueve las obras de los jóvenes artistas dándoles difusión además de en la propia galería, en los foros sociales, internet, revistas culturales y los periódicos de mayor tirada de Sevilla.

Manuel es diseñador y Sergio es artista y ambos explican que el término Artefatum hace referencia a que “todo está hecho con arte”. “Por otra parte también recuerda a ARTEFACTO, porque cuando uno crea , ya sea un diseño o una obra de arte, como que la gente piensa qué será eso, o que estará haciendo... vamos que qué ARTEFACTO sacará ahora de ahí” explican.



Autores que abren Artefactum


Salomé Salazar



Salomé Salazar es una pintora sevillana, con temprana vocación por el dibujo y la pintura, que recibió sus primeras clases a los siete años hasta que ingresó en el Bachillerato Artístico.
Posteriormente se licenció en Bellas Artes por la Facultad de Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, terminando sus estudios en Brera, la Academia de Bellas Artes de Milán, gracias a una beca. Ha obtenido las medallas de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, Universidad de Sevilla, Facultad de Bellas Artes y Ayuntamiento de Sevilla, por el mejor expediente académico de su promoción.Continuó su formación en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos en Valencia, cursando un máster en Producción Artística que culmina con el mejor reconocimiento.
Ha realizado diversas exposiciones individuales y colectivas utilizando en sus obras diferentes técnicas de pintura y dibujo, algunas de las cuales con mezclas experimentales que le han identificado con un lenguaje muy personal.
Sin Matasellos -desde Venecia- es una serie de dibujo sobre monotipo y offset, inspirada en el peculiar origen de Venecia y el cuidadoso equilibrio que la ciudad ha mantenido con el agua a lo largo de su historia, utilizando la imagen postal como aporte simbólico de la memoria, la huella y el recuerdo romántico de estancias pasadas de la autora en la ciudad de la laguna.
Nueve meses, refleja la experiencia vivida por la autora durante su estancia en la ciudad de Milán, una serie de obras en las que predomina el juego con la materia.



Julia Pérez Muriel
Julia P. Muriel es una artista sevillana licenciada en Bellas Artes por la Facultad Santa Isabel de Hungría de Sevilla, especializándose en Diseño Gráfico y Grabado. Sus inicios en el arte fueron de manera autodidacta hasta su ingreso en la Universidad.Durante estos años, ha realizado diversos trabajos de ilustración, cartelería y pintura, exponiendo de este modo en distintas galerías de manera individual.Su nuevo proyecto ha sido elegido para ser expuesto en el XX Aniversario del Certamen Internacional F L E C H A 2011 (Madrid).

Respecto a la colección que se expone en Artefactum,Ironía, la autora comenta lo siguiente: "Actualmente estamos rodeados por un mundo idealizado que esconde bastantes verdades incómodas a las que no queremos enfrentarnos. Verdades como el conflicto israelita-palestino que no encuentra su fin, el lugar tan poderoros que sigue ocupando la iglesia en nuestra sociedad y las imágenes idealizadas que nos exportan las grandes potencias para que sigamos viviendo felices en nuestro mundo de oz. Con esta serie intento describir estas verdades, con un punto irónico, casi cómico, tal y como las recibimos por los medios de comunicación".

miércoles, 19 de enero de 2011

Desayunos

El viernes estaba desayunando con Javi en la cafetería que está al lado de mi casa. Desayunamos siempre allí todos los viernes, aprovechando que salimos muy temprano de trabajar y nos gusta ir a ese lugar por las tostadas que ponen. Siempre me pido lo mismo, media con mantequilla y jamón york, de mollete eso sí y un manchado. Javi que es un copión se pide lo mismo pero con un colacao en vez del café. 
El caso es que me di cuenta que me había comido la tostada en un plas, y a los cinco minutos estaba mirando la de Javi, que aún no se había comido ni la mitad, y comencé a rogarle un poquito de la suya:
"¿Pero por qué no disfrutas más del desayuno y te lo comes lentamente saboreándolo?" me dijo él molesto por no dejarle tranquilo con su mantequilla-york.
"Pues...no lo sé" respondí yo. Y en ese instante vino a mi mente una escena de mi infancia, recuerdo que mi madre nos compraba bolsas de chucherías y nos la daba por las tardes. Gusanitos para mi hermano y para mí, ¡qué de tiempo hace que no como gusanitos! Con ese sabor salado, tirando a mantequilla...ummm.
 La escena era la siguiente, mamá traía las chuches las repartía equitativamente y comenzábamos a comérnoslas. Yo con mi rapidez y eficacia suprema, las devoraba ferozmente arrebañando el fondo de mijitas de gusanitos salados que quedan al final de la bolsa. 
Instintivamente, mi mirada se clavaba en aquel niño pequeño de mejillas sonrosadas y cara de pillo, que se comía lentamente su bolsa mientras jugaba con sus playmobil.  Doña Flor, como me decía a veces mi padre, no tenía otra cosa que ponerse a mirar con carita de cordero degollado a su hermano. Recordemos que tres años más en la infancia se notan, y la inocencia de mi hermanito llegaba hasta límites inimaginables. 
"¿Jugamos a que yo era tu perrito, y me dabas de comer?", le decía sabiamente. Y el pobre niño accedía al juego y yo con postura y ladridos de perro correteaba a su alrededor obteniendo, a lo tonto a lo tonto, casi la mitad de la bolsa de mi pobre brother. Y todo por no comerme la mía con más tranquilidad. Otro día contaré el suceso de la peluquera y cómo  a alguien se le ocurrió regalarme un set de peluquería al que yo añadí la tijera de la cocina e invité a jugar a mi hermano a los peluqueros. ¿Adivinan quién fue la peluquera y quién recibió el corte de pelo?. 
En fin, que en esta tesitura no sé si pensar que debería aprovechar más la comida y comer más lentamente, o que el animal de la selva que más rápido come más cacho pilla.


    

viernes, 31 de diciembre de 2010

Un nuevo año

Esta entrada va a ser muy cortita, ya que en una hora me tengo que ir a cenar con la familia y me tengo que arreglar y esas cosas que se hacen para estas ocasiones.
No quería dejar pasar este día sin escribir algo. Me he puesto a pensar en que siempre hacía lo mismo en este día de Nochevieja, quedaba con mis mejores amigas, echábamos una charlita sobre el año que se iba, nos regalábamos las braguitas rojas... en fin divagaciones de último momento entre almas sinceras que se reflejan y conocen perfectamente. Hoy me he dado cuenta que debe ser el primer año que no lo hacemos, y eso me ha hecho pensar también en que todo ha cambiado, ya somos adultas, mi próximo cumple que se aproxima...ufff 30. Son muchos años ya. Hay obligaciones, compromisos y a veces es difícil sacar tiempo para las cosas realmente importantes. Espero que todas saquemos siempre un instante para estas ocasiones. No deberíamos olvidarnos nunca.
Antes de empezar a enrollarme y ya no tengo tiempo(siempre igual), y haciendo balance de lo bueno y lo malo, sólo me quedo con lo bueno que sin duda ha sido lo que se ha quedado en mi corazón. ¿Para qué guardar espacio en él para lo que no tiene valor ni da felicidad? Gracias 2010 por enseñarme tantas cosas buenas y malas.
¿Propósitos de año nuevo? Sólo uno: no olvidar nunca lo que he aprendido este año: no desprenderse nunca de lo realmente importante y de lo que uno quiere de verdad. 

¡Pasadlo muy bien!

Feliz 2011!!!

Deseo que 2011 colme de vida vuestros espíritus, de pas vuestros corazones y de mucho amor y salud el día a día. Gracias por leerme día a día y darme fuerzas para seguir escribiendo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mis mejores deseos

No podía dormirme, llevaba ya un ratito dando vueltas en la cama y en mi mente  ha aparecido de repente el nombre de La Hoja en Blanco. Es cierto, hace ya tiempo que no escribía ninguna entrada y que menos que hacer una referencia a las fechas en las que nos encontramos. La Navidad.
Para mí  la Natale se asocia a cariño, reuniones en familia, reencuentros de amigos, creo que es lo más bonito que tiene esta época. Cuando era más joven, lo asociaba simplemente  a salidas, juergas hasta tarde y salidas con los amigos. Ya francamente lo veo desde otro punto de vista.
Para mí la Navidad es un momento especial, en el que por fin la familia tiene una excusa para reunirse al completo. No puedo describir lo bonito que es ver a mis abuelos sonreir mientras miran a su primera bisnieta y con lágrimas en los ojos mi abuela se lamenta de lo mayor que es y si verá a algún bisnieto más nacer. La Nochebuena es ese momento feliz en el que los villancicos y las panderetas sirven para olvidar las penas, recordar a los ausentes y brindar por los presentes.
Pero no es la Nochebuena lo que más me gusta, según se acerca el fin del año, en mi ser siempre nace una extraña sensación de melancolía, esa revisión de los acontecimientos pasados y los propósitos de enmienda y deseos para que todo salga mucho mejor.
La otra tarde, viendo como mis primos más pequeños no lo son ya tanto, como mis abuelos son cada vez más ancianos, y como el paso de los años hacen que seamos uno más en la familia, me hizo darme cuenta de que la vida pasa tan rápido que apenas nos damos cuenta de lo verdaderamente importante. Con la vorágine del día a día, de las ocupaciones, de las responsabilidades, unas impuestas, otras buscadas sin darnos cuenta, no somos capaces de disfrutar de los momentos que vivimos, no conseguimos saborear cada instante que curiosamente podría ser el último.
Yo me propongo vivir más detenidamente, porque creo que eso es lo realmente intenso, observar cada flor que me muestre el paisaje, vislumbrar cada gota de agua que se esconda en los recodos de las ventanas húmedas por el rocío de la mañana, me propongo disfrutar de las historias y las canciones que gracias a Dios aún puede contarme mi abuelo. Me propongo seguir estando orgullosa de la familia que tengo, del amor que me muestran en cada una de sus palabras, de sus miradas, de sus gestos. No dejar que pase el tiempo, no espaciar esas reuniones tantísimo en el tiempo, porque puede ser que la siguiente Nochebuena ya sea demasiado tarde.
Quiero seguir reencontrándome con mis amigas de verdad, no extender tanto en el tiempo las llamadas que uno debería hacer, demostrarle a la gente que me importa que de verdad me importan. Las personas que de verdad son importantes para uno mismo no deberían irse a dormir ni un día más sin saberlo.

En fin, que esa melancolía que me hizo rellenar páginas y páginas de mis diarios juveniles  lamentándome, este año, y por primera vez se ha convertido en alegría. ¿Para qué estar triste cuando tengo ante mis manos todas las armas para seguir siendo feliz? Supongo que es cuestión de hacer aún más inmensa esa sensación y disfrutar de ella junto a los demás.
¡Feliz Navidad a todos! ¡Disfrutad!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Adiós

Te echaré de menos, siempre. Supongo que el tiempo lo cambia todo, que la luz puede cambiar la lluvia por el sol y que desde los albores de la humanidad el ser humano ha tenido que dar pasos, pasos hacia delante a medida que pasan los años. La vida no es fácil, no es sencilla dicen por ahí. Yo creo que consiste en eso, que a veces nos empeñamos en lo complicado sin darnos cuenta de que en lo sencillo, por ejemplo en un paseo, en mirar al sol rozando los poros de tu piel o en sonreir cuando ves a un bebé lindo está la felicidad. 
Digo adiós a lo complicado, con pena, con dolor porque siempre ha formado parte de mi vida, pero de mi vida para empañarla de suciedad y tristeza la mayoría de las veces. A partir de ahora, sólo quiero estar como estoy, al lado de la sonrisa, de la sensación de plenitud que tengo ahora mismo y que relleno cada día con un nuevo conocimiento, con cada nueva mirada, con cada nueva palabra y cada persona que me aporte las ganas de vivir.
Digo adiós a esa estupidez suprema que a veces me hace complicarme hasta el exceso, a esas excentricidades que alguna vez me han visitado. Creo que por fin soy adulta, y pasé la adolescencia tardía. Así que nada, hoy con el agobio propio de la semana de exámenes, evaluaciones y demás, escribo esta tontería.
Adiós, adiós para siempre, con el dolor de la persona que pierde algo, porque cuando te quitan un pedazo de tu alma es cuando recuerdas que era tuyo y ya no está. Aunque fuese algo que en el fondo te hiciese daño era tuyo. Adiós, adiós y hasta siempre. Y doy la bienvenida a todo ente que quiera formar parte de mi nueva etapa adulta y me vaya a aportar nuevas experiencias dulces y agradables. Las puertas están abiertas.
Ea, y ya para completar el día, y si os habéis podido tragar toda esta porquería, una poesía,  con rima  asonante y todo. Besos.


Evolución
Con la dulzura extrema del hielo atravesando mi piel,
con las hojas que amontonadas se esparcen a la salida de tu alma,
sin el agua oscurecida y el olor nauseabundo de la estupidez,
ahí estoy, ahí.
Junto al bosque espléndido de la inmensa grava demoledora,
frente al campo verde y luminoso entre llovizna,
entre las riquezas absolutas de la naturaleza,
sin el fin, allí.
Y sonrío a los pájaros que pasean, y retozo alegre entre las mareas
sueño, canto, quiero, amo
porque la vida llena el corazón de sabiduría y la mente,
la mente de hiriente alegría.
Puedes cogerme de la mano, unirte a los cielos puros
volar de la mano de la amargura plena de la vida,
o seguirme hacia el cielo indemne 
hasta olvidar la absurda melancolía.
Yo me quedo aquí, en este sitio cálido
no quiero moverme, ya por fin, he evolucionado.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

A tres metros bajo el suelo

Anoche fui a ver la película más mala que he visto en los últimos meses,  A tres metros sobre el cielo era una adaptación del libro que lleva el mismo título de Federico Moccia, pero en versión española. Entramos a verla porque yo insistí, la verdad, sé que alumnas mías se han leído este libro y tenía curiosidad por ver la adaptación.  No sé ni por dónde empezar.
La historia es simplista: chica guapa rica y buena se enamora del chico malo, chulo y peligroso. Chico convence a chica, chico se enamora de la chica y chica del chico. Rompen barreras para estar juntos y al final se separan.  Hasta aquí otra historia romántica de las de siempre. Tópicos por doquier: el padre medio tonto y comprensivo que se achanta ante el chico malo, la madre super estricta y malvada(sólo porque va al instituto a preocuparse de las faltas de asistencias de su hija), la profesora horrible (debido a que se preocupa por la chica que va con el niño malo) y pijos contra poligoneros. No tiene pérdida cómo en el baile de 18 años de Baby, la protagonista, ellos se acercan a cámara lenta mezclando imágenes rapidísimas de un accidente de moto mientras suena Forever Young de fondo. Un horror. El director ha intentado conseguir dar tensión a una escena simulando películas americanas, pero con un pésimo resultado.
Pero de verdad, lo que me preocupa, es la visión de la vida que se da a los jóvenes adolescentes de hoy día. La diversión está asociada a la bebida, a las juergas peligrosas con carreras clandestinas de motos, robos y vandalismo incluídos. Los adultos son malos, odiosos o fracasados. Un ejemplo, es el hermano de H, el chico malo, es un varón de unos treinta años, trabajador, rico y exitoso, pues bien, lo tildan de amargado. O como ocurre también con la madre o la profesora. Me preocupa que el trabajo y el esfuerzo sea algo negativo, y lo peor es que series y películas para adolescentes promueven estos valores. Y luego nos avergonzamos y nos escandalizamos por los resultados del informe Pisa. Por favor, creo que deberíamos cuestionarnos todos el tema de la educación, no es sólo tarea de los profesores y maestros, nosotros podemos intentar cambiar lo que existe, pero no podemos hacer milagros y mucho menos cuando todo el entorno de los jóvenes está rodeado de valores y puntos de vista opuestos a la realidad. Familias, políticos, amigos, todos deberíamos enseñar a los niños y jóvenes a ser críticos con su entorno. Sigo pensando que la educación es cosa de todos.